La historia de Felipe Massa, el expiloto brasileño, continúa dando de qué hablar. Su demanda contra la FIA, la F1 y el antiguo mandamás del automovilismo, Bernie Ecclestone, está lejos de ser un mero trámite legal. Este miércoles se ha fijado una fecha clave en el Tribunal Superior del Reino Unido para ver si su caso avanzará hacia un juicio completo, donde reclama nada menos que 76 millones de euros.
Un pasado lleno de controversia
Massa sostiene que sufrió daños y perjuicios por la resolución injusta del Mundial que ganó Lewis Hamilton en 2008. La polémica gira en torno al famoso ‘crashgate’, un escándalo que dejó huella en la historia de la Fórmula 1. En octubre de 2025, ya hubo una audiencia donde el brasileño presentó sus argumentos, buscando hacer justicia por lo ocurrido.
No solo se trata de una cifra desorbitante; detrás hay una historia personal marcada por el drama y la frustración. Durante esa crucial carrera en Singapur, Massa vio cómo su sueño se desvanecía debido a un accidente provocado deliberadamente por Nelsinho Piquet. Mientras tanto, los mecánicos de Ferrari no lograron desconectar correctamente la manguera del repostaje, lo que obligó a Massa a abandonar la carrera y le costó el campeonato.
Años después, Ecclestone admitió que él y otros conocían las artimañas detrás del escándalo pero decidieron no investigar hasta más tarde. Esa decisión sigue resonando en las palabras de Massa: «No se trataba solo de ganar o perder; era cuestión de justicia».
A pesar de que tres de sus demandas fueron desestimadas recientemente, el juez permitió que avanzara su acusación sobre conspiración mediante medios ilícitos. Eso significa que hay esperanza para Massa y su lucha sigue viva mientras espera que el tribunal decida si su caso va hacia adelante o queda sepultado.

