MADRID, 21 de octubre. En una decisión que no sorprende a muchos, el Gobierno de Estados Unidos ha decidido que es hora de que su personal no esencial y sus familias se marchen de Arabia Saudí. La razón detrás de esta medida es clara: la situación de seguridad está deteriorándose rápidamente debido al aumento del conflicto en Yemen. El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, lo dejó claro en un comunicado en redes sociales.
La seguridad, siempre en primer lugar
«La seguridad y protección del personal del Departamento y sus familias son nuestra máxima prioridad», explicó Pigott. Es un recordatorio crudo y directo de que estamos hablando de vidas humanas aquí. Los ataques han aumentado por parte de los hutíes respaldados por Irán, quienes no están haciendo distinciones entre objetivos civiles y militares; eso incluye aeropuertos y otras infraestructuras críticas. Como resultado, hemos visto un incremento alarmante en las víctimas civiles.
La medida refleja una realidad inquietante: el mundo está cambiando y nosotros debemos adaptarnos a ello. Mientras tanto, otros asuntos también están en juego a nivel internacional; desde la política interna española hasta las tensiones entre Rusia y Letonia. Pero hoy, lo más importante es recordar que detrás de cada decisión diplomática hay personas con historias que contar.

