El 21 de octubre, desde Madrid, nos llegan noticias preocupantes sobre lo que está sucediendo en el golfo Pérsico. El centro de Operaciones Marítimas Comerciales del Reino Unido (UKMTO), que colabora estrechamente con la Armada británica, ha revelado que dos petroleros han sido alcanzados por proyectiles cuya procedencia sigue siendo un misterio. Una situación nada tranquilizadora para los navegantes de estas aguas.
El primer incidente tuvo lugar a unas 30 millas náuticas, aproximadamente 55 kilómetros al sureste de Al Faw, Irak. El capitán de uno de los buques hizo sonar la alarma tras recibir un impacto. Afortunadamente, se ha confirmado que toda la tripulación está a salvo y no se han reportado daños significativos ni un impacto ambiental que lamentar. Sin embargo, la tensión en el aire es palpable.
Más problemas en alta mar
Pero eso no es todo. A solo 11 millas náuticas al oeste de Buja, Omán, ocurrió otro episodio alarmante: otro petrolero fue golpeado por un proyectil similar y desencadenó un incendio que ya ha sido extinguido. Según las autoridades locales y UKMTO, el barco se encuentra actualmente fondeado y también aquí la tripulación ha salido ilesa.
Con estos incidentes en mente, UKMTO ha instado a todos los buques que naveguen por esta zona a mantenerse alerta y reportar cualquier actividad sospechosa. ¿Qué está sucediendo realmente en estas aguas? La incertidumbre crece y nosotros seguimos esperando respuestas.

