En el reciente Gran Premio de Austria, Mike Krack, director de Aston Martin, nos dejó entrever que hay motivos para el optimismo. «Hay luz al final del túnel», dijo, y aunque las cosas no han sido fáciles, siente que están cerca de alcanzar el 90% del rendimiento del AMR26. Con la versión B en camino para Hungría, parece que el equipo está decidido a seguir adelante.
Un fin de semana de aprendizajes
Tanto Krack como Fernando Alonso salieron satisfechos con ciertos aspectos del coche tras la carrera. Ser doblados dos veces puede parecer un golpe duro, pero cada carrera trae consigo lecciones valiosas. La mejora en la entrega de energía eléctrica y la manejabilidad son pasos hacia adelante que no debemos ignorar. «Estamos al 80% o 90%, no estamos muy lejos», añadió Krack después de una carrera dura pero reveladora.
A lo largo del fin de semana, Alonso expresó su sorpresa por cómo otros equipos seguían lanzando mejoras a sus coches con tanta agresividad. «Parece que tienen una máquina de imprimir dinero», bromeó, mientras él se centraba en lo suyo y lo que podían hacer para mejorar. Es reconfortante saber que ambos pilotos están en sintonía; eso facilita el trabajo y permite avanzar juntos.
No obstante, este viaje no ha estado exento de retos. La decisión de posponer mejoras hasta más tarde ha causado cierta frustración en los pilotos y el equipo técnico. Sin embargo, como bien dijo Krack: «Si pasamos por momentos difíciles, seremos fuertes cuando lleguen los momentos más fáciles». Y es cierto; a veces hay que apretar los dientes y aprender lo máximo posible antes de dar ese salto cualitativo.
A medida que se acercan nuevas carreras en Gran Bretaña y Bélgica antes del esperado cambio en Hungría, todos estamos expectantes por ver cómo se desarrollarán las cosas para Aston Martin. ¿Podrán finalmente dar un paso adelante? Solo el tiempo lo dirá.

