En el Gran Premio de Barcelona, Charles Leclerc no pudo ocultar su frustración. Tras un nuevo accidente en la Q3, el monegasco se mostró visiblemente afectado: «No encuentro palabras para decir lo avergonzado que estoy», confesó después de estamparse contra el muro, un error que también había cometido la semana anterior.
Un momento complicado para Leclerc
La Fórmula 1 es un deporte donde la mente juega un papel crucial. La confianza y las sensaciones internas son más importantes que la técnica pura. Para Leclerc, quien es conocido por su talento en vueltas rápidas, estos dos accidentes han sido una verdadera losa. «Simplemente entré a más velocidad de la que debía», reconoció en DAZN F1 tras el incidente.
A pesar del golpe moral, Charles intenta mantenerse positivo: «Han sido tres fines de semana difíciles por razones que conozco bien. Sentía que estaba recuperando mi ritmo y confiaba en el coche, pero al final lo he estampado contra el muro». Con una mezcla de decepción y esperanza, añadió: «Creo que puedo arreglar algo mañana; tengo ganas de intentar ver esa luz al final del túnel».

