Tras el Gran Premio de Hungría de MotoGP, Jorge Martín ha tomado la delantera al reconocer su error y pedir perdón a sus compañeros. En un gesto sincero, se acercó a los pilotos afectados por el incidente que tuvo lugar en la salida, mostrando preocupación por su bienestar. Con el corazón en la mano, se disculpó en su box con su compañero Bezzecchi y con Massimo Rivola, CEO de Aprilia Racing, quien no dudó en señalar que lo sucedido era un fallo inaceptable para un campeón.
Un accidente desafortunado
A pesar del golpe recibido, Martín pudo confirmar que no había fracturas, solo algunas contusiones dolorosas. Lo mismo ocurrió con Bezzecchi, quien también salió mal parado pero sin lesiones graves. Sin embargo, lo más impactante fue la reacción de Jorge en redes sociales: “Quiero pedir disculpas a todos mis compañeros que se han visto involucrados”, escribió, reconociendo que perdió el control de su moto y provocó una caída colectiva. “Lo más importante es que estamos bien”, añadió aliviado.
No obstante, las voces críticas no tardaron en surgir. Aparte del mea culpa de Martín, otros pilotos como Fabio Quartararo y Pedro Acosta lanzaron una mirada hacia el estado de la pista. Acosta comentaba sobre el asfalto nuevo justo antes de la carrera: “No es normal tener esos cambios tan cerca del evento”. Quartararo fue aún más directo al mencionar que parecía haber aceite en la curva 1.
Peco Bagnaia, conocido por ser contundente en sus opiniones, dejó claro su descontento con el trazado húngaro: “El asfalto estaba al límite y eso juega en contra”, enfatizó mientras compartía sus impresiones sobre cómo evitó caer gracias a una suerte inesperada. La mezcla entre errores humanos y condiciones adversas deja claro que este Gran Premio ha sido todo menos ordinario.

