El Rally Islas Canarias, el único evento español del Campeonato del Mundo de Rallyes (WRC), se convirtió en un auténtico espectáculo donde la emoción y el drama estuvieron a la orden del día. En una jornada final que muchos calificarían como locura pura, Sébastien Ogier reafirmó su estatus de leyenda al conquistar otra victoria en las desafiantes carreteras de Gran Canaria.
Un duelo épico bajo el sol canario
Con un impresionante palmarés de 63 victorias y 106 podios, no hay nadie que se le compare en el actual WRC. Este piloto francés, que ha igualado los nueve títulos del mítico Loeb, llegó a esta edición con ganas de seguir escribiendo su historia. Aunque ha insinuado en ocasiones que podría retirarse, él sigue luchando hasta el último segundo.
La mañana del domingo prometía una batalla espectacular entre Ogier y Oliver Solberg, un joven talento con carisma propio. Ambos compitieron bajo la misma estructura de Toyota, lo que hizo que su relación fuera más cercana. Sin embargo, lo que ninguno imaginaba era el giro inesperado que tomaría la carrera.
En una serie de tramos llenos de tensión y emoción, todo se decidió por escasos segundos antes de llegar a los dos últimos desafíos en Valsequillo y Agüimes. Solberg, siempre dispuesto a darlo todo, intentó un ataque audaz pero se encontró con una barrera; su Yaris no aguantó y quedó fuera. Un final cruel para él y un golpe duro para sus aspiraciones en el campeonato.
Aprovechando esta oportunidad dorada, Ogier supo navegar por los tramos canarios como solo él sabe hacerlo. Aumentó su ventaja con cada curva y salió victorioso al final del día. Un triunfo valioso que no solo le otorgó más puntos sino también renovadas esperanzas en su lucha por otro título mundial.
No obstante, la competencia está lejos de ser sencilla; Elfyn Evans también brilló al conseguir un segundo puesto crucial y recortarle puntos a Katsuta para tomar las riendas del Mundial mientras Ogier queda aún a 43 puntos de distancia.
A pesar del abandono de Solberg, otros pilotos como Fourmaux y Dani Sordo lograron destacar en este rally canario tan difícil. Sordo reflexionaba sobre su rendimiento: ‘Disfruté más el primer día’, una afirmación cargada de verdad cuando se trata de competir con vehículos tan exigentes.
La fiesta canaria cerró con broche dorado: Alejandro Cachón se hizo notar logrando un podio en WRC2. Un futuro prometedor sin duda para este piloto español cuya ilusión brilla tanto como las soleadas calles por las que corrió.

