El Gran Premio de España en Jerez fue el escenario perfecto para que Máximo Quiles demostrara por qué es el líder indiscutible de Moto3. Con una actuación impresionante, Quiles no solo cumplió con las expectativas, sino que se aseguró la pole position con una confianza arrolladora. Detrás de él, David Muñoz, quien regresó tras un largo proceso de recuperación de siete operaciones en seis meses, dejó a todos boquiabiertos con su gran desempeño.
Una jornada calurosa llena de emociones
A medida que el sol brillaba intensamente sobre el asfalto jerezano, los pilotos se preparaban para darlo todo. La pista estaba seca y las temperaturas ya superaban los 23 grados, lo que creaba un ambiente ideal para competir. En la primera sesión clasificatoria (Q1), Guido Pini, ganador en Austin, intentó hacerse notar, pero fue Pratama quien se puso al frente al inicio. Sin embargo, los giros finales estaban llenos de sorpresas cuando Moodley tomó el mando y se quedó allí.
Ya en la Q2, el espectáculo continuó cuando Almansa y Muñoz sorprendieron a todos al volver tras sus lesiones. Pero ahí estaba Quiles, mostrando su maestría incluso mientras deslizaba su moto espectacularmente por la curva antes de meta. Mientras otros cambiaban neumáticos buscando mejorar sus tiempos, él mantuvo su estrategia y logró un tiempo impresionante: casi cuatro décimas por delante del siguiente competidor.
Poco después de conseguir esta victoria personal -su tercera pole en total y la primera desde Hungría 2025-, Quiles expresó cómo había sentido el apoyo incondicional del público: “Fue una gran vuelta. La afición ha empujado muchísimo; aquí es el mejor lugar del mundo”, proclamó emocionado.

