En la previa de un partido decisivo, Rubi, el técnico de la UD Almería, se mostró claro y directo. Este sábado, antes de enfrentarse al Granada en Los Cármenes, se percibía la tensión en el aire. La lucha por el ascenso directo está más viva que nunca, con hasta ocho equipos en la pelea tras la victoria del Eibar. En este contexto, Rubi reflexionó sobre lo que significa ganar fuera de casa y cómo eso es vital para sus indálicos.
Una temporada digna
“Nos cuesta un poco más ganar fuera últimamente”, confesó Rubi con sinceridad. Aunque reconoce que ese discurso ya estaba presente antes de los últimos encuentros. “Tenemos 64 puntos a nuestra manera y otros los tienen a su manera”, añadió. Además, hizo hincapié en lo importante que es lograr una victoria este fin de semana: “Mañana vamos a tener más de mil almas acompañándonos y queremos que vuelvan felices a Almería”.
El entrenador también tocó el tema del posible fichaje de Álex Sola pero fue tajante al decir que no iba a hablar de otros futbolistas. “Estoy enfocado en nuestra plantilla”, subrayó mientras miraba hacia adelante y pensaba en el futuro inmediato del equipo.
Con respecto al arbitraje, fue diplomático: “No me voy a pronunciar en nada porque tenemos un camino que seguir”. Sin embargo, dejó entrever que ha sido un año complicado para todos. “Si tenemos más dificultades, habrá que superarlas”, insistió.
Y hablando del ascenso: “Me juego muchísimo como entrenador porque conseguir otro ascenso aquí sería muy especial”. Pero dejó claro algo crucial: “No quiero que se diga que no hemos subido por culpa del entrenador. Estamos haciendo una temporada digna”. Esas palabras resuenan fuerte; son un recordatorio del trabajo arduo detrás del esfuerzo colectivo.

