En un ambiente de emoción y expectativa, el Girona se enfrentó al Nàstic en su último amistoso antes de que comience la liga. Con un golazo de Abel Ruiz que llegó casi desde el arranque, los aficionados esperaban una victoria contundente. Sin embargo, las cosas no salieron como se planeaba.
Apenas a los 9 minutos, Abel recibió un pase perfecto de Álex Moreno y con un control magistral, se sacó un disparo que hizo vibrar la red. Pero el Nàstic no se dio por vencido. En la segunda parte, cuando los jugadores del Girona empezaban a mostrar signos de cansancio, Meshak apareció para igualar el marcador con un gol bien ejecutado que dejó a todos los seguidores blanquirrojos con un sabor amargo.
Análisis del encuentro
Pese a comenzar dominando el juego gracias a la energía de Bryan Gil y la movilidad de su equipo, el Girona no supo mantener su ventaja. En una primera parte donde brillaron momentos destacados, como varios intentos peligrosos de Dawda y Gil, poco a poco cedieron terreno ante un Nàstic que supo aprovechar sus oportunidades.
La presión del equipo tarraconense aumentó en la segunda mitad y eso se tradujo en varias ocasiones claras frente al arco rival. A medida que avanzaba el reloj, el Girona parecía desinflarse mientras su adversario se mostraba cada vez más valiente. Finalmente, tras una jugada destacada por parte de Pau Cifuentes que culminó en asistencia para Meshak, llegó ese ansiado empate.
Con este resultado final y una pretemporada marcada por solo un triunfo entre cuatro empates y dos derrotas, Quique Álvarez tendrá mucho trabajo por delante para definir su plantilla antes del inicio de la competición oficial.

