El Mundial 2026 nos trae un encuentro muy curioso, donde Haití, que vuelve a la competición tras 52 años de ausencia, se enfrenta a Escocia. Un choque que muchos catalogan como ‘light’, pero que promete emociones fuertes. Los escoceses, dirigidos por Steve Clarke, buscan ser uno de los mejores terceros y superar por fin la primera ronda en un torneo donde llevan años luchando sin éxito.
Las cartas sobre la mesa
Haití llega con una historia modesta en competiciones internacionales. Con una victoria y dos derrotas en la Copa África de Naciones 2019, así como un empate y dos derrotas en la Copa Oro 2025, su recorrido no ha sido fácil. Sin embargo, bajo el mando del técnico francés Sébastien Migné, lograron liderar su grupo en la clasificación de CONCACAF. Tienen una defensa sólida aunque algo permeable; encajaron 13 goles durante las eliminatorias.
Aunque no todo es negativo para Haití: cuentan con atacantes peligrosos que pueden sorprender a cualquiera. Uno de ellos es Duckens Nazon, quien brilló como el máximo goleador en las eliminatorias con seis tantos. La potencia física del equipo es notable y su capacidad para generar transiciones rápidas podría ser clave.
Por otro lado, Escocia llega a este Mundial tras clasificar por tercera vez consecutiva bajo el mando de Clarke. A pesar de haber liderado su grupo de clasificación por primera vez desde 1982, los escoceses tienen mucho que demostrar. Su diferencia de goles fue negativa entre todos los equipos que se clasificaron directamente en UEFA (+6), lo que refleja sus dificultades defensivas y falta de contundencia ofensiva.
Así pues, todo se centra en dos figuras destacadas: Nazon por Haití y Scott McTominay por Escocia. McTominay ha sido fundamental para su selección desde principios de 2023, participando directamente en numerosos goles. La presión está sobre sus hombros; si logra brillar hoy podría marcar la diferencia para su equipo.

