Antonio Hidalgo, el técnico del Deportivo de La Coruña, no podía ocultar su felicidad tras conseguir el ansiado ascenso a Primera división. En un partido emocionante contra el Valladolid, que terminó con un 0-2 favorable para su equipo, la alegría se desbordó. «Ha sido un momento de mucha felicidad y hay mucho trabajo detrás», expresó Hidalgo en una rueda de prensa donde sus palabras resonaban con agradecimiento.
La conexión con la ciudad
Aunque el ascenso se certificó lejos de casa, en el estadio José Zorrilla, Hidalgo no olvidó a su gente. «Me alegra mucho por la afición porque la ciudad entera se ha volcado con nosotros», dijo con emoción palpable. Esa conexión entre el club y los aficionados ha sido fundamental durante toda la temporada; y es que, como bien recordó el entrenador: «El club me ha apoyado al máximo en momentos difíciles». También tuvo palabras para sus jugadores: «Estoy muy contento por ellos porque han creído en esta idea».
Lograr este ascenso era más que un objetivo; era una necesidad para todos los que llevan años esperando volver a ver al Deportivo brillar en la máxima categoría del fútbol español. «Todos entendimos que esto era un proceso y tuvimos que tomar decisiones importantes», subrayó Hidalgo, reflejando así los sacrificios realizados.
No negó las dificultades vividas durante meses. Sin embargo, esos desafíos también han traído consigo momentos memorables gracias al apoyo incondicional de los aficionados. “Imagino cómo estará A Coruña ahora mismo; ¡que nos esperen porque vamos a celebrar juntos!”, añadió emocionado, dejando claro que este logro es solo el comienzo de una nueva etapa llena de ilusión.

