Este sábado, el Azulmarino se reencontró con la victoria, dejando atrás la tristeza de su última derrota. En un emocionante partido celebrado en Vitoria, las balearas lograron imponerse al Kutxabank Araski con un contundente 69-91, consolidándose así en la primera posición de la tabla de la Liga Femenina Endesa.
Un comienzo arrollador
Desde el pitido inicial, el equipo visitante mostró una fuerza innegable. A pesar de un arranque algo titubeante, fue Alba Torrens, con su tiro libre, quien encendió la chispa y dio paso a un sorprendente parcial de 0-16 que hizo vibrar a los seguidores. Además, el regreso de Morgan Green, tras varias jornadas fuera por lesión, trajo consigo una dosis extra de energía.
Aunque el Kutxabank Araski, dirigido por Madelén Urieta, intentó reaccionar con lanzamientos desde fuera, sólo logró reducir la ventaja al final del primer cuarto (21-26). El segundo cuarto fue un auténtico festival para las mallorquinas: entre asistencias y canastas clave de Klara Holm y Kayla Alexander, se alejaron hasta cerrar el período con un marcador favorable de 34-48.
Tras el descanso, no hubo tregua. Dembelé apareció nuevamente para reafirmar esa ventaja crucial. Sin embargo, los locales comenzaron a acercarse gracias a sus tiros lejanos. Aun así, dos triples vitales de Torrens mantuvieron al Azulmarino adelante al final del tercer periodo (55-67).
El último cuarto dejó claro que las balearas estaban decididas a sellar su victoria. Con una defensa sólida y aciertos desde más allá del arco —incluyendo tres triples consecutivos— el Azulmarino se distanció aún más. La actuación brillante de Carmen Grande, quien anotó cinco puntos y asistió a Torrens para establecer el definitivo 69-91, cerró un capítulo donde cada jugadora brilló por derecho propio.
No hay duda: este Azulmarino está aquí para quedarse y dar guerra en esta Liga Femenina.

