Este sábado, la cancha del Pavelló Menorca fue testigo de un emocionante derbi que puso a prueba los nervios de ambos equipos. El Fibwi Palma, gracias a un juego colectivo excepcional y una determinación admirable, logró llevarse su primera victoria de la temporada al imponerse por 67-72 frente al Bàsquet Menorca.
El partido comenzó complicado para los palmesanos, que se vieron rápidamente en desventaja tras un inicio fulgurante de los locales, quienes se adelantaron 7-0 antes de que Sergi Huguet rompiera el hielo con su canasta (7-2). Las dudas parecían apoderarse del equipo, sobre todo después de que el ex capitán Pol Figueras colocara el marcador en 11-2. Sin embargo, Álex Formento no tardó en pedir un tiempo muerto para reorientar a su equipo. Y vaya si lo hizo; la respuesta del Fibwi fue contundente: ajustaron la defensa y encontraron fluidez en ataque, logrando revertir la situación con un espectacular parcial (15-19). Aunque los menorquines recuperaron terreno al final del primer cuarto, cerrando este con empate (23-23).
Un derbi lleno de emociones hasta el final
El segundo cuarto mantuvo esa intensidad inquebrantable. El Fibwi Palma mostró una defensa implacable y tomó la delantera gracias a dos puntos más de Huguet. Con seriedad táctica y una conexión palpable entre sus jugadores, lograron irse al descanso con ventaja (33-37), tras una primera mitad marcada por una anotación repartida y un buen trabajo defensivo.
Tras el descanso, Dorde Simeunovic tomó las riendas ofensivas y llevó al Fibwi a alcanzar su máxima ventaja del encuentro (33-43). Pero no sería fácil; el Bàsquet Menorca respondió rápidamente ajustando su juego y recortando distancias hasta poner las cosas complicadas para los palmesanos. A pesar de algunos altibajos en el tercer periodo, donde cada punto era una lucha feroz, llegaron a esos decisivos diez minutos finales con solo tres puntos de diferencia (50-53).
La última etapa del partido fue pura adrenalina. La igualdad era palpable; ambos equipos pelearon cada posesión como si fuera la última. Con empate a 56 a falta de siete minutos y medio, cada jugada podía marcar la diferencia. Un triple clave de Cvetkovic mantuvo vivo el suspense hasta que Simeunovic emergió nuevamente como figura clave para romper esa sequía anotadora. Finalmente, un espectacular mate de Shilo Jackson selló ese 67-72, asegurando así el primer triunfo del curso para los mallorquines.

