Ha llegado el momento que muchos esperaban: el Azulmarino está listo para brillar. Después de 5306 días desde que el Joventut Mariana disputara su último partido en la Liga Femenina Endesa, este club, liderado por Gabriel Subías, tiene la misión de devolver a Balears al baloncesto femenino de élite. Y lo hace con una pasión que no se puede ignorar.
En aquel equipo que perdió ante el Ciudad Ros Casares Valencia, había nombres como Alejandra Quirante y Gabi Ocete. Pero hoy, una de esas jugadoras es María España, quien regresa para aportar su energía y ganas a un proyecto renovado. Con más ilusión que nunca, el Azulmarino está decidido a marcar la pauta en esta nueva etapa.
Un debut lleno de emoción
La espera ha sido larga, pero finalmente, el club mallorquín ha conseguido lo que se propuso desde sus inicios: volver a estar en la cima del baloncesto nacional. Este sábado a las 18:30 horas en Son Moix, recibirán al poderoso Valencia Basket, quienes vienen con una racha impresionante tras ganar las últimas cuatro ligas y más títulos. Sin duda alguna, son un rival temido.
María España comentó antes del encuentro que esto es «muy especial» no solo para ella sino para todo el club. Aunque reconoce que al final es «un partido de baloncesto más», no puede ocultar su orgullo por representar a Mallorca con los colores del Azulmarino.
A pesar de algunas bajas en la plantilla como Iris Mbulito y Lydia Rivers, cuentan con el regreso de Kayla Alexander y Belén Arrojo tras lesiones. Además, han sumado a Yvonne Ejim, una joven promesa canadiense con experiencia internacional. Por otro lado, Valencia también llega mermado por bajas importantes y tendrá que tirar del filial.
Alberto Antuña destaca que actualmente son «el rival a batir» y reconoce que jugar contra un gigante como el Valencia hace aún más emocionante este debut. A pesar de los nervios lógicos del primer encuentro en liga, asegura que será igual si se enfrentaran a cualquier otro equipo. La ambición está clara: quieren empezar bien y qué mejor forma que hacerlo en casa contra uno de los grandes.
Son Moix se prepara para vivir una jornada inolvidable llena de emociones y baloncesto puro. ¡Que comience la fiesta!

