En un ambiente vibrante del Sánchez-Pizjuán, Luis García Plaza, el técnico del Sevilla, no podía ocultar su emoción tras conseguir una vital victoria por 2-1 contra el Atlético de Madrid. Con los goles de Akor Adams y Nemanja Gudelj, los nervionenses pusieron fin a una racha negra de tres derrotas consecutivas que los había tenido al borde del descenso. «El equipo ha dejado todo en el campo», compartió con sinceridad García Plaza durante la rueda de prensa.
Reflexiones post partido
El preparador madrileño continuó hablando sobre cómo se desarrolló el partido: «Queríamos salir con mucha hambre y presión arriba. En la primera parte lo logramos, pero luego nos echamos un poco atrás, lo cual es normal después de tanto tiempo sin ganar en casa». A pesar del sufrimiento vivido, destacó la actitud de sus jugadores: «Todos se han dejado el alma y eso es lo más importante».
García Plaza también analizó cómo se sentía respecto a las decisiones tácticas: «La segunda parte fue perfecta. No recuerdo que ellos tuvieran ocasiones claras, salvo alguna llegada aislada. Hicimos un cambio táctico que funcionó bien y tuvimos opciones para cerrar el partido». Y es que cada detalle cuenta en esta lucha por mantener la categoría.
Aprovechó para resaltar la conexión con la afición: «El ambiente fue increíble, recordé aquellos momentos cuando venía como visitante. La gente nos apoyó desde el principio hasta el final y eso es algo que valoramos mucho». Sin embargo, también dejó claro que cada encuentro será una batalla: «Ahora cada partido son finales; necesitamos hacernos fuertes en casa».
Sobre los canteranos presentes en este triunfo vital, García Plaza expresó su confianza total: «No me importa si son canteranos o no; he visto su energía en entrenamientos y hoy han demostrado que pueden aportar muchísimo al equipo». En definitiva, parece que este triunfo puede ser un punto de inflexión; solo queda esperar si realmente lo es o si será solo un espejismo más.

