En un torneo que siempre da sorpresas, Daniil Medvedev ha vuelto a ser protagonista, aunque no precisamente por las razones que todos esperaban. El ruso, actual número ocho del ranking ATP, se ha convertido en el primer jugador del top 10 en caer en la primera ronda de Roland Garros, y lo ha hecho frente al australiano Adam Walton. En una rueda de prensa tras su derrota, Medvedev ofreció una justificación que dejó a muchos boquiabiertos: “No me gusta levantarme temprano y suelo rendir menos cuando me levanto a las 6:15 de la mañana”, confesó con un tono casi resignado.
Un debut inesperado
La organización del torneo decidió programar su debut en el primer turno de la pista Suzanne Lenglen, comenzando a las 11:00 horas. Con esa hora tan temprana para un atleta que claramente no es amigo del despertador, era complicado que pudiera rendir al máximo. “Me gusta dormir hasta tarde”, continuó Medvedev. Y así es como este gran tenista se encontró atrapado entre la necesidad de competir y su aversión a madrugar.
A pesar de reconocer que hay aspectos a los que debería adaptarse mejor durante sus partidos, Medvedev se muestra sincero al decir que “a veces no soy lo suficientemente bueno para adaptarme”. Un comentario honesto pero que hace pensar sobre cuán importante es el descanso en el deporte profesional. Al final del día, lo cierto es que tanto él como sus seguidores esperaban más en esta edición del torneo parisino.

