Este sábado es el gran día para Pablo García, el nuevo entrenador del Fibwi Mallorca Bàsquet Palma, quien se enfrenta a su primer partido al mando del equipo. El escenario elegido es el Ángel Nieto, donde se medirá contra el Caja Rural CB Zamora. Y claro, no es un encuentro cualquiera: todos saben que las expectativas están por las nubes.
Con ganas de dejar huella
García no oculta su entusiasmo y asegura que el grupo está listo para ofrecer un espectáculo digno y, por qué no, llevarse la victoria. «Hemos estado entrenando bien. Este parón nos ha servido para asimilar nuevos conceptos», comentaba ayer el técnico andaluz, cuya energía parece contagiosa entre los jugadores.
El equipo ocupa actualmente la decimotercera plaza de la clasificación y todos son conscientes de lo crucial que es sumar triunfos ahora más que nunca para evitar sorpresas desagradables al final de la temporada. García tiene claro que enfrentar a Zamora será todo un desafío: «Ellos vienen de una racha impresionante con tres victorias seguidas y son uno de los equipos más en forma de la liga».
Pero el entrenador no se rinde fácilmente. Sabe que cada partido trae consigo momentos difíciles y eso es lo que realmente pondrá a prueba a su equipo. «La diferencia entre entrenar y jugar radica en cómo reaccionas ante esos obstáculos reales durante el partido», reflexiona García, dejando claro que no hay lugar para la desesperanza: «Es cierto que ellos son favoritos, pero yo creo firmemente en nuestra capacidad para dar la campanada». Para él, lo importante será ver cómo sus chicos manejan esas situaciones adversas y luchan hasta el último segundo.

