En una madrugada que prometía ser tensa, las autoridades iraníes han decidido dar un respiro al mundo. Durante dos semanas, se podrá transitar «de forma segura» por el estratégico estrecho de Ormuz. Pero ojo, porque esto no es un regalo gratuito; todo estará bajo la atenta mirada del Ejército iraní.
El anuncio llega justo cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decide extender su ultimátum contra Irán por el mismo periodo. Es como si ambos líderes estuvieran jugando una partida de ajedrez donde cada movimiento cuenta. Abbas Araqchi, el ministro de Exteriores iraní, compartió esta noticia en sus redes sociales y dejó claro que este paso sólo será posible tras coordinarlo con las Fuerzas Armadas del país.
Una respuesta a las peticiones
No podemos ignorar que esta decisión surge tras la «fraternal petición» del primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif. Él instó a Trump a ampliar su ultimátum y a Irán a reabrir el estrecho durante esas dos semanas. Mientras tanto, el estrecho ha permanecido cerrado como consecuencia de los ataques orquestados por Washington e Israel desde finales de febrero.
A pesar del ambiente cargado de tensión, Irán también ha hecho un llamado a su población para que se unan en «cadenas humanas» alrededor de sus instalaciones energéticas. No hay duda de que estamos ante un momento decisivo en la historia reciente.

