Imagínate la escena: un hombre que solo quería tomar un taxi y, por accidente, termina robando uno. Eso es exactamente lo que ocurrió el pasado 25 de mayo en Tunja, Colombia. El protagonista de esta historia no es un ladrón experimentado; más bien, era un hombre que había tomado unas copas de más y decidió subirse a un taxi que estaba aparcado con las llaves puestas. ¡Menuda aventura!
Un descuido inesperado
El taxista, al parecer distraído por el ambiente del casino al que había entrado, dejó su vehículo desprotegido. Como si fuera una película cómica, este hombre aprovechó el descuido y se metió en el coche. En las imágenes de las cámaras de seguridad se puede ver cómo al principio solo pretendía usar el servicio. Pero algo cambió en su cabeza y, creyéndose piloto por un rato, ocupó el asiento del conductor sin tener claro a dónde quería ir.
Lo curioso es que dejó el taxi abandonado en medio de la calle después de su breve escapada. Mientras tanto, el taxista salía del casino alarmado al darse cuenta de que su coche ya no estaba donde lo había dejado. En ese momento fue cuando llamó a la Policía Metropolitana para denunciar el robo.
Afortunadamente, horas después las autoridades lograron encontrar el taxi estacionado y sin daños significativos. El taxista respiró tranquilo pero no pudo evitar compartir la anécdota con sus colegas: «No dejéis nunca las llaves puestas», les advirtió entre risas.
Y mientras tanto, nuestro amigo borracho pidió disculpas al dueño del vehículo por la confusión ocasionada. Aseguró estar tan pasado de copas que ni siquiera era consciente de lo que hacía. Al final, esta historia tuvo suerte: no hubo daños personales ni grandes problemas materiales.

