MADRID, 6 Abr. (EUROPA PRESS) – La situación en la Franja de Gaza se ha vuelto a teñir de luto tras un brutal ataque del Ejército de Israel este lunes. Al menos diez personas han perdido la vida y muchas más han resultado heridas debido a una ofensiva que incluyó ataques con drones y disparos desde un vehículo militar cerca del campamento Al Maghazi.
Fuentes del hospital Al Aqsa, citadas por la agencia de noticias palestina Sanad, han confirmado el número de víctimas. Mientras tanto, el diario ‘Filastín’, vinculado a Hamás, informa sobre enfrentamientos entre palestinos y lo que describen como una “banda de agentes”, aunque no ofrecen detalles sobre quiénes son ni qué estaban haciendo allí. Esta situación desencadenó la intervención del Ejército israelí, que alegó actuar para «proteger» a estos agentes.
Las cifras son escalofriantes
A pesar del alto el fuego acordado para facilitar un plan de paz propuesto por el presidente estadounidense Donald Trump, las autoridades gazatíes informan que ya son 723 los muertos y casi 2.000 heridos por los ataques israelíes. Además, se han recuperado 759 cuerpos en áreas donde las tropas israelíes se habían retirado.
No hay palabras para describir lo alarmante de esta situación: desde el inicio de la ofensiva israelí tras los ataques del 7 de octubre, se cuentan ya más de 72.000 «mártires» y más de 172.000 heridos en Gaza. Y lo peor es que aún hay cuerpos bajo los escombros o tirados en las calles, lo que hace presagiar que estas cifras podrían aumentar drásticamente.

