En un partido que tuvo más giros que una montaña rusa, el Betis Deportivo y el CD Teruel empataron 2-2 en la Ciudad Deportiva Luis del Sol. Lo que prometía ser una victoria clara para los verdiblancos se convirtió en una lección de perseverancia para los visitantes, quienes supieron aprovechar las bajas del filial sevillano.
Apenas habían transcurrido seis minutos cuando Lolo Pla abrió la lata con un penalti, dejando a los locales con la necesidad de remar contra corriente desde el principio. Pero el Betis no se desanimó y, tras unos primeros compases complicados, encontró su ritmo. Jean Emmanuel N’Agoran empató justo antes del descanso y dio al equipo ese empujón emocional tan necesario.
Un encuentro lleno de emociones
Con el 1-1 en el marcador, las cosas cambiaron drásticamente. Rodrigo Marina hizo soñar a la afición local con su gol en el minuto 51; parecía que la victoria estaba al alcance de la mano. Pero como suele pasar en este deporte, cuando menos te lo esperas, todo puede dar un giro inesperado. David Fondarella Colomer, quien entró como suplente, rescató un punto para el Teruel con un tanto en el minuto 86 que dejó helados a los verdiblancos.
Este empate deja una sensación agridulce: por un lado, los locales sintieron cómo se les escapaban dos puntos valiosos; por otro lado, el Teruel rompe una racha negativa y respira algo de aire fresco en su lucha por evitar descender. El fútbol tiene esa magia inexplicable donde hasta el último instante puede cambiarlo todo.

