En una mañana llena de debate y propuestas en el Ayuntamiento de Palma, la regidora del grupo municipal Vox, Jerónima Marayans, trajo a la mesa una idea que ha generado tanto apoyo como rechazo. Su propuesta consiste en adecuar solares municipales para habilitar espacios temporales destinados a los caravanistas que residen en nuestra ciudad.
Marayans no se anda con rodeos y afirma que esta medida responde a la «gran proliferación de caravanas» en Palma. Pero lo más importante, según ella, es que muchas de estas personas no están simplemente de paso; son familias que han hecho de sus caravanas su hogar. «La prioridad debe ser atender el problema real de la ciudad», enfatiza, señalando que hay quienes viven sin acceso a servicios básicos como agua o electricidad.
Un dilema complicado
A pesar de que hace unos años se prohibió vivir en caravanas, el Ayuntamiento cambió su postura en abril de 2025, permitiendo residir en autocaravanas siempre y cuando no causen molestias. Sin embargo, las sanciones económicas de hasta 1.500 euros complican aún más la situación para aquellos ya vulnerables. Aquí es donde entra la propuesta de Vox: habilitar esos solares podría ofrecer un respiro a quienes se ven forzados a vivir así debido al alto coste del alquiler en Mallorca.
La realidad es dura; alquilar una habitación puede costar cerca de 800 euros, una suma inalcanzable para muchos. La iniciativa incluye fórmulas público-privadas para minimizar gastos al Ayuntamiento y ayudar a estas familias temporales mientras buscan alternativas más estables. «No queremos crear asentamientos permanentes», aclara Marayans, subrayando la importancia del seguimiento individualizado para facilitar una transición adecuada hacia viviendas dignas.
No obstante, el debate no fue sencillo. El partido socialista se opuso rotundamente, afirmando que este enfoque «no es la manera correcta» de solucionar un problema tan profundo como el acceso a vivienda digna. Desde Vox respondieron señalando que centrar el debate solo en las consecuencias es perderse lo esencial: «la crisis del acceso a vivienda es el verdadero origen» del problema actual.
Més per Palma también criticó la propuesta y abogó por reforzar las oficinas contra desahucios como alternativa viable. Y mientras tanto, Marayans lamenta que esta negativa suponga «echar balones fuera» y castigar aún más a quienes ya están sufriendo. En sus palabras resuena un aviso claro: cada vez hay más trabajadores con buenos ingresos obligados a buscar refugio en caravanas debido al desorbitado mercado inmobiliario.

