En Palma, la situación ha alcanzado un punto crítico que no podemos ignorar. El PSOE ha denunciado este miércoles lo que consideran una limpieza drástica del padrón por parte del Ajuntament de Palma. Según sus cálculos, durante los años 2024, 2025 y los primeros meses de 2026, se han eliminado nada menos que 14.893 personas. Pero ¿qué está pasando realmente en nuestra ciudad?
A pesar de las acusaciones, el alcalde Jaime Martínez, parece tener otra visión de la realidad. «El padrón es algo vivo», dice él. Sin embargo, muchos nos preguntamos: ¿es correcto borrar a personas del mapa así como así? El alcalde asegura que esto puede hacerse por iniciativa propia o a solicitud de propietarios que encuentran demasiados empadronados en su vivienda. Pero claro, eso no explica cómo casi 15.000 vecinos han desaparecido como si nunca hubiesen existido.
Una crisis sin precedentes para los ciudadanos
El PSOE recalca que esta cifra representa un incremento del 66% respecto a los años anteriores y es como si se hubiera dado de baja a la mitad de quienes viven en el barrio de Pere Garau. Esta no es solo una cuestión administrativa; aquí hablamos de vidas reales afectadas por decisiones inexplicables.
Xisco Ducrós, portavoz socialista en Cort, ha dejado claro su descontento: «Estamos ante unos hechos gravísimos» y acusa al alcalde Martínez de implementar una estrategia clara de persecución. Con cada baja padronal, se niega el acceso a servicios esenciales como la salud y la educación, además del derecho a votar.
Casi 15.000 personas borradas del sistema, tal cual; una medida insólita que podría costarle muy caro al Ayuntamiento si decidimos dejarlo pasar. El PSOE exige una investigación profunda sobre esta situación alarmante porque los derechos humanos en Palma no pueden estar supeditados al capricho de quienes gobiernan solo para unos pocos.

