En una mañana que prometía ser tranquila, Letonia se despertó con la sorpresa de ver cómo dos drones, llegados desde Rusia, hacían su aparición en su espacio aéreo. Las autoridades letonas no tardaron en alzar la voz y denunciar este incidente que, por fortuna, no dejó víctimas ni daños. Sin embargo, la inquietud está latente entre los ciudadanos.
Las reacciones no se hicieron esperar
El Ejército letón se movilizó rápidamente hacia el lugar donde impactaron estos aparatos. Fuerzas de seguridad y equipos de emergencia se acercaron al área tras detectar la incursión. Inicialmente, las redes sociales del ejército advertían sobre una “posible amenaza” en las regiones de Balvi y Ludza, lo que encendió las alarmas. Pero luego, como si todo volviera a la calma, comunicaron que “la amenaza ha terminado”.
Como bien señala un portavoz militar: “Estamos constantemente vigilando el espacio aéreo junto a nuestros aliados de la OTAN para poder reaccionar ante cualquier eventualidad”. No obstante, también reconocen que mientras dure la agresión rusa contra Ucrania, es probable que estas situaciones se repitan. Lo más preocupante es que Rusia aún no ha emitido ninguna declaración sobre lo ocurrido. La incertidumbre sigue acechando a Letonia y sus habitantes.

