Este miércoles, la Franja de Gaza ha sido escenario de otra jornada trágica. Al menos una decena de palestinos han perdido la vida debido a los ataques del Ejército israelí. Entre ellos se encuentra Azam Jalil al Haya, hijo del principal negociador del Movimiento de Resistencia Islámica, Hamás. El diario ‘Filastin’, que está ligado al grupo palestino, ha confirmado inicialmente la muerte de nueve personas en varios bombardeos que han sacudido diferentes puntos del enclave.
Al Haya no es ajeno al dolor; ya ha sufrido la pérdida de otros tres hijos en diversos ataques a lo largo de los años. La comunidad gazatí está devastada y Hamás no ha dudado en calificar estos actos como una “escalada brutal de violencia”. En su comunicado, han recordado que tales ataques son una clara violación del acuerdo de alto el fuego firmado el pasado octubre en Sharm el Sheij.
¿Dónde están las voces internacionales?
A medida que la situación empeora, Hamás hace un llamado urgente a Estados Unidos y a los países que apoyan el acuerdo para que tomen “medidas inmediatas” y presionen a Israel para detener sus agresiones contra civiles. Las cifras son escalofriantes: las autoridades gazatíes han contabilizado 837 muertos y más de 2.381 heridos desde el inicio del alto el fuego en octubre pasado. Desde que comenzó la ofensiva israelí tras los ataques del 7 de octubre, más de 72.600 palestinos han muerto y alrededor de 170.000 han resultado heridos.

