Todo empezó una noche cualquiera en Middlesborough, Inglaterra, donde Paige Howlett y John Thompson se conocieron gracias a unos amigos. La química entre ellos era innegable; entre risas y copas, no tardaron en soñar con unas vacaciones juntos si la suerte les sonreía. Y vaya que lo hizo.
Una lotería de emociones
Mientras disfrutaban de su primera cita, ¡la madre de John los llamó para darles la gran noticia! Habían ganado casi 6.000 euros en la lotería. Pero eso no fue todo; también se sacó un buen pellizco en una máquina tragaperras. Con el corazón acelerado y un par de cervezas de más, decidieron que no había tiempo que perder: un taxi al aeropuerto de Newcastle y rumbo a Benidorm.
«Reservamos las vacaciones mientras íbamos en el taxi», recuerda Paige riendo al diario The Sun. «Estábamos tan borrachos que nos reímos durante todo el trayecto y hasta el vuelo». En Alicante les esperaba un calor insoportable, algo inesperado ya que viajaron vestidos para el frío inglés. Sin pensarlo dos veces, compraron ropa nueva para disfrutar del clima mediterráneo.
Esos cinco días fueron pura locura; aunque aún eran casi desconocidos, cada momento compartido fortaleció su vínculo. «Era arriesgado irse de viaje con alguien que apenas conoces», admite Paige, quien confiesa haber sentido una conexión especial con John durante esas vacaciones improvisadas.
A la vuelta a casa, formalizaron su relación y comenzaron a construir su historia juntos, pero siempre recordarán aquel encuentro lleno de sorpresas e imprudencias que cambió sus vidas para siempre.

