El Consell de Mallorca ha decidido dar un paso adelante y contar cuántos vehículos circulan por nuestras calles, tras realizar un estudio de carga que ha encendido las alarmas. Este 2026 se presenta como un año clave, donde la renovación y la innovación marcan el camino a seguir.
Un cambio necesario para la sostenibilidad
Con una propuesta que incluye la instalación de 250 cámaras por toda la isla, el objetivo es claro: controlar el flujo vehicular y poner fin a ese monocultivo turístico que tanto daño hace a nuestro entorno. ¿Es realmente necesario que cada rincón se convierta en un aparcamiento improvisado? La respuesta parece evidente.
A medida que avanzamos hacia una movilidad más sostenible, este plan puede ser la clave para frenar el caos en nuestras ciudades. Es hora de dejar atrás prácticas obsoletas y mirar hacia un futuro donde los coches no sean los protagonistas indiscutibles. Al final del día, todos queremos disfrutar de unas calles más limpias y seguras.

