Málaga está lleno de historias y emociones, y en una reciente inauguración de la campaña de Valores Blanquiazules del Málaga CF, Julen Lobete se convirtió en el protagonista inesperado. Este extremo, que actualmente se enfrenta a una dura lesión de rodilla, decidió aprovechar la ocasión para romper una lanza en favor de su compañero Jesús Owono, con quien compartió vestuario en el Andorra.
Un momento difícil
La charla no solo estuvo marcada por el fútbol; Lobete también recordó al fallecido delantero del Tenerife, Jesús de Miguel. Con voz entrecortada, aseguró: “Es un golpe muy duro para el fútbol. Quiero mandar todas mis fuerzas a familiares y amigos porque esto nos ha dejado huella”. La tristeza era palpable y su mensaje resonaba profundamente.
No obstante, Lobete no pudo evitar hablar sobre Owono. “Me gustaría que la gente supiera lo buena persona que es”, decía con cariño. “Leo comentarios y me pregunto… ¿por qué no conocen al verdadero Jesús? Si supieran cómo es él…”. En este mundo donde las palabras vuelan rápido y los juicios son precipitados, es reconfortante escuchar a alguien defender a otro desde el corazón.
Aprovechando su intervención, también se refirió al estado del vestuario malaguista. “Estamos muy bien”, afirmó con seguridad. Aunque él esté un poco apartado debido a su recuperación, veía que sus compañeros mantenían intacta la ilusión y las ganas de luchar. “No les dejaremos bajar la cabeza”, sentenció con firmeza.
Finalmente, no olvidó mencionar al míster Juanfran Funes: “Lo veo igual de bien que a nosotros. La buena vibra sigue ahí; hay bromas y eso genera buen rollo”, cerró ante los medios con esa chispa que siempre le caracteriza.

