MADRID, 31 de octubre. En una situación que parece sacada de una novela de intriga política, siete jueces veteranos del Tribunal Constitucional de Polonia han decidido no quedarse callados y han emitido una declaración contundente. Acusan al gobierno del primer ministro Donald Tusk de intervenir «completamente ilegalmente» en el tribunal. Todo comenzó cuando, el pasado 30 de octubre, se suspendió a su presidente y a su adjunto, reemplazándolos por una jueza que claramente responde a los intereses del actual gobierno.
Defensa de la Democracia
En su declaración, estos magistrados no solo expresan su preocupación; hacen un llamado directo a los organismos constitucionales y fuerzas políticas para que actúen con urgencia. Quieren salvaguardar lo que queda del estado democrático en Polonia. Como bien señala Kamil Zaradkiewicz, juez del Tribunal Supremo que ha compartido este mensaje en redes sociales: «No podemos permitir que se socaven los principios fundamentales de nuestra democracia».
Los firmantes son nombres conocidos: Bogdan Swieczkowski, Bartlomiej Sochanski, Stanislaw Piotrowicz, entre otros. Sin embargo, la situación se complica aún más porque tanto Swieczkowski como Sochanski han sido suspendidos durante un mes por la mencionada jueza Anna Korwin-Piotrowska, quien ahora se autoproclama presidenta del tribunal.
A medida que las tensiones aumentan, es evidente que este conflicto está lejos de resolverse. El presidente polaco Karol Nawrocki, tras acceder a la sede rodeada por policías bajo órdenes del Gobierno, ha denunciado abiertamente las violaciones al orden constitucional. Mientras tanto, manifestantes continúan llegando al lugar para expresar su descontento ante esta situación insostenible.

