MADRID, 23 de octubre. Las autoridades del óblast de Donetsk, al este de Ucrania, han dado un aviso claro y directo: las familias con hijos en Sloviansk y Kramatorsk deben evacuar inmediatamente. La situación es crítica y los bombardeos rusos no cesan, por lo que el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha dejado claro que no pueden permitir que estas localidades caigan en manos del enemigo. Al fin y al cabo, ceder terreno significaría abrir la puerta a Rusia para avanzar hacia Dnipró.
Una decisión apremiante por la seguridad infantil
El gobernador de Donetsk, Vadim Filashkin, se ha manifestado en redes sociales haciendo hincapié en que la evacuación se extiende a todas las comunidades afectadas. «La seguridad se deteriora cada día», afirmaba. Y es que las fuerzas rusas no están atacando solo posiciones militares; también están alcanzando zonas residenciales y lugares donde hay civiles. Por eso su mensaje es claro: «No expongáis a vuestros hijos al peligro». Un consejo sincero que todos los padres deberían considerar.
A medida que las familias son evacuadas, reciben ayuda para ser reubicadas en áreas más seguras del país. Aunque aún no se ha definido un punto específico para el tránsito de estas personas, Filashkin visitó un centro de operaciones en Lozova donde más de 200 residentes evacuados llegan cada día. Desde su apertura, alrededor de 66.000 personas han recibido asistencia allí.
Dentro del caos bélico que envuelve a Donetsk —una región ya marcada por los horrores de la guerra— este tipo de decisiones son vitales para salvaguardar vidas humanas. Aún así, el presidente Zelenski reafirma la importancia estratégica de Sloviansk y Kramatorsk al declarar que no cederán estos bastiones ante Rusia. Mientras tanto, el Kremlin continúa insistiendo en hacerse con todo el Donbás y desestimando cualquier oferta pacífica presentada desde Ucrania.

