El Gran Premio de Singapur ha traído consigo una gran sorpresa que nadie esperaba. La FIA ha decidido que Fernando Alonso, Lance Stroll e Isak Hadjar no podrán salir desde la parrilla de formación. ¿La razón? Cambios en sus vehículos que les obligan a iniciar la carrera desde la calle de boxes. Una jugada que deja a los aficionados con un sabor amargo.
¿Qué pasó realmente?
Todo comenzó con un informe del delegado técnico de la FIA, Jo Bauer, donde se confirmaba que Alonso había realizado un cambio en uno de los elementos del motor, específicamente el turbocompresor, además de modificar las suspensiones. Y no es solo él; Stroll y Hadjar también han tenido que hacer ajustes en sus coches. Esta situación rompe el régimen de parque cerrado para los tres pilotos y les impide alinearse como se esperaba.
El comunicado de Honda ya había anticipado este movimiento, señalando que el turbocompresor instalado provenía de las mejoras introducidas anteriormente en otras carreras. Pero lo más frustrante fue escuchar las quejas sobre la falta de potencia durante todo el sábado, algo que claramente dejó huella en Alonso.
El informe técnico establece: «Los coches números 06, 14 y 18 deberían iniciar la carrera desde el pit lane» debido a estos cambios no aprobados. A esto se suma otro dato inquietante: dos horas después de finalizar la clasificación, los coches aún estaban descubiertos cuando debían estar listos para la carrera.
A medida que avanza la competición, George Russell también se une al grupo de penalizados por cambios en su batería y centralita electrónica. Aunque él sí podrá salir desde la parrilla, sus 10 puestos adicionales suman otra capa a esta jornada llena de sorpresas.
En definitiva, lo ocurrido nos recuerda lo impredecible y emocionante que puede ser este deporte. Nos queda esperar cómo enfrentarán estos retos nuestros pilotos españoles este domingo a las 14:00 horas.

