Este viernes, el cielo decidió soltar toda su furia sobre Palma y lo que comenzó como una lluvia cualquiera se transformó en un torrente que desbordó las calles. En medio de este caos, Elena Tugores, una joven de 19 años, vivió un momento que jamás olvidará. Quedó atrapada con su coche bajo un paso elevado en Verge de Lluc, donde el agua acumulada decidió hacerse dueña del lugar.
Su madre, María, cuenta cómo fue todo: «Mi hija me llamó llorando. Intentó frenar al ver la cantidad de agua, pero no pudo evitar que el coche patinara». Las palabras de María reflejan el pánico y la desesperación que sintieron en esos instantes críticos. Con cerca de un metro y medio de agua a su alrededor, Elena no tuvo más remedio que abrir la puerta del vehículo y nadar hacia la salvación.
Una comunidad preocupada
Ana María, vecina del lugar y testigo del drama, grabó con su móvil lo que estaba ocurriendo. Asegura que esto no es algo nuevo: «Esta inundación ya sucedió días atrás y no se ha hecho nada para solucionarlo». Es triste escuchar cómo una situación tan peligrosa se repite sin respuesta por parte de las autoridades. Además, tanto Elena como su madre lamentaron la escasa ayuda recibida por parte de los Bomberos cuando más la necesitaban.
Las intensas lluvias dejaron huella en varias zonas de Palma ese día; calles anegadas e incidencias por doquier son solo algunas consecuencias visibles. Pero más allá del agua, queda una reflexión urgente: ¿qué necesitamos hacer para evitar que situaciones así sigan ocurriendo? La comunidad espera respuestas.

