En un giro inesperado y lleno de matices, la Asamblea Nacional de Venezuela ha dado este jueves el primer paso hacia una reforma que podría cambiar las reglas del juego. En medio de un ambiente tenso y cargado de expectativas, han aprobado en primera lectura una modificación a la ley que regula el funcionamiento del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). Esta acción es parte de un acuerdo alcanzado con sectores de la oposición, algo que muchos consideraban inalcanzable.
La propuesta tiene como objetivo elevar a 23 los miembros del Comité de Postulaciones Judiciales, encargado de designar a los nuevos magistrados del máximo tribunal del país. Con esta reforma, se mantendrá la representación parlamentaria con once diputados, pero se aumentará la participación de la sociedad civil, pasando de diez a doce integrantes. El diario venezolano ‘El Universal’ ha sido testigo y cronista de esta evolución.
Un paso hacia adelante o más estrategia política?
El presidente de la Asamblea, Jorge Rodríguez, no ha perdido oportunidad para enfatizar que esta iniciativa ya estaba sobre la mesa gracias al Gobierno liderado por Delcy Rodríguez. “Es verdad que estos sectores traían una propuesta en la que ya estábamos trabajando”, afirmó, dejando entrever su postura sobre las ONG dedicadas a los derechos humanos y su papel en este entramado político.
A lo largo de su intervención, Rodríguez también defendió el diálogo interno entre venezolanos sin interferencias extranjeras, aunque no dudó en criticar a Noruega por su rol mediador. La reunión reciente entre su delegación y la oposición encabezada por Dinorah Figuera marcó un hito importante: acordaron no solo renovar el comité sino también activar un nuevo proceso para elegir magistrados y crear un consejo destinado a revisar las credenciales necesarias para quienes aspiran al TSJ. Un panorama complicado pero esperanzador.

