La historia comenzó en un rincón de Son Sardina, donde un médico de un hospital público en Palma ha dado un giro inesperado al futuro del barrio. El pasado 27 de febrero, este facultativo no solo atendía pacientes, sino que también decidió dar un paso adelante y adquirir el solar de Can Pesquet, ese espacio tan esperado por los vecinos para la futura plaza. Una jugada que ha dejado boquiabierto al Ajuntament de Palma.
Una sorpresa que deja a todos en shock
Cuando se conoció la noticia esta semana, el Consistorio no tuvo más remedio que reaccionar. De hecho, ya han anunciado su intención de expropiar Can Pesquet si no logran llegar a un acuerdo con el nuevo propietario. Y aquí viene lo más sorprendente: no se trata de un fondo buitre ni una gran empresa; es un médico que también tiene su propia clínica privada. Este profesional compró la finca de casi 1.911 metros cuadrados con la esperanza quizás de darle otro uso.
Los vecinos estaban ilusionados con la llegada de esa plaza prometida desde hace tiempo. Pero ahora se encuentran ante la cruda realidad: Solvia vendió el terreno a este comprador hace medio año, justo después de que el alcalde Jaime Martínez y la regidora Lourdes Roca anunciara sus planes para adquirirlo y destinarlo a equipamientos públicos.
Aunque Cort asegura estar trabajando arduamente para revertir esta situación y cumplir con las expectativas vecinales, lo cierto es que la noticia ha caído como un jarro de agua fría. En su comunicado oficial, reafirmaron su compromiso para convertir este espacio en algo útil para los habitantes del barrio. Sin embargo, ¿podrán realmente recuperar lo que sienten les pertenece?
A medida que las negociaciones avanzan entre Cort y Solvia, queda claro que hay mucho más en juego aquí: los sueños y necesidades de una comunidad que anhela ver florecer su espacio público.

