En un giro inesperado, el Levante se ha visto envuelto en un auténtico lío por la sanción desconocida que arrastra Yanis Musuayi desde su etapa en Bélgica. Este delantero, que prometía ser una pieza clave en el encuentro contra Osasuna, se quedó fuera justo antes de que comenzara el partido. ¿La razón? Un aviso de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) que dejó al club valenciano sin margen de maniobra.
Un pasado complicado
Todo comenzó hace unos meses, cuando Musuayi, jugando para el Club NXT, recibió una tarjeta roja durante un enfrentamiento contra el Jong Genk. Aunque cumplió con su castigo y volvió a las canchas con el filial del Brujas, la RFEF le recordó a última hora al Levante que esa sanción seguía vigente.
Luís Castro, entrenador del equipo granota, no pudo ocultar su frustración tras el partido. En sus palabras resonaba la incredulidad: “No comprendo esta situación. El jugador ya cumplió su sanción y ahora lo excluyen nuevamente sin sentido. Quería contar con él porque ha trabajado duro”. La indignación era palpable entre los aficionados y directivos del club.
Sin duda, este episodio pone de relieve las complicaciones que puede traer consigo la burocracia en el mundo del fútbol. Los seguidores del Levante esperan que esta serie de contratiempos no afecte al rendimiento del equipo y confían en que Musuayi pronto esté disponible para darlo todo sobre el campo.

