En un giro de acontecimientos que parece sacado de una película, la historia nos lleva a los juzgados de Inca, donde un hombre ha sido detenido tras un robo que deja a todos con la boca abierta. ¿Cómo es posible que alguien no aprenda de sus errores? En este caso, el protagonista tiene 37 años y nacionalidad española, y parece estar atrapado en una vorágine insaciable de delitos.
La jornada comenzó en el Port d’Alcúdia, donde este hombre había sido sorprendido robando móviles a turistas en un hotel. El socorrista del lugar lo pilló in fraganti y llamó a la Policía Local. Después de pasar por los calabozos y ser puesto en libertad, se encontró nuevamente en los juzgados, pero no para hacer las paces con su vida.
Un robo audaz
Como si todo esto no fuera suficiente, al salir decidió aprovechar la oportunidad para robarle el móvil y 300 euros a otro arrestado que también había estado allí. ¡Increíble! La víctima se dio cuenta rápidamente de lo sucedido y no dudó ni un instante en avisar a la Guardia Civil. Con astucia, los agentes iniciaron una búsqueda por las inmediaciones del edificio judicial.
Finalmente, dieron con él; llevaba entre sus pertenencias tanto el teléfono como el dinero robados. Una vez más fue detenido por hurto. Esta historia es un recordatorio de que hay quienes parecen tener una brújula moral completamente desorientada. Al final del día, ¿qué futuro les espera?

