MADRID, 12 de septiembre (EUROPA PRESS) – Las autoridades saudíes han decidido cerrar temporalmente el oleoducto Este-Oeste, una medida que no suena a capricho, sino a una reacción necesaria después de varios ataques en las zonas de Riad y Medina. Según ha declarado el Ministerio de Energía, la decisión busca proteger esta vital infraestructura que, además de ser crucial para la economía del país, se vio amenazada en plena mañana del jueves.
Los detalles son alarmantes: varios heridos han sido trasladados a hospitales para recibir atención médica. El comunicado oficial fue compartido en redes sociales, un recordatorio más de cómo los hechos pueden cambiar en un instante. Pero aquí no acaba la historia; equipos técnicos y unidades de emergencia se han apresurado a llegar al lugar para verificar el estado del oleoducto y asegurar su seguridad.
Un oleoducto que significa mucho más
A veces olvidamos lo estratégico que puede ser un simple tubo que transporta petróleo. Este oleoducto es esencial para mover crudo desde los ricos yacimientos del este hasta las instalaciones de exportación en Yanbu, junto al mar Rojo. Desde que comenzó el conflicto entre Estados Unidos e Irán y con el cierre del estrecho de Ormuz, su importancia ha crecido exponencialmente; estamos hablando de desviar alrededor de cinco millones de barriles diarios. ¡Imagina eso!
El Ministerio también mencionó que estos ataques fueron perpetrados por drones lanzados desde Irak. Y aunque Arabia Saudí ha decidido no responder militarmente por ahora —un gesto hacia el primer ministro iraquí, Ali Al Zaidi— dejó claro que mantiene todo su derecho a protegerse ante cualquier amenaza futura.
Por otro lado, Bagdad agradeció la actitud prudente del reino y se comprometió a investigar los ataques. En tiempos como estos, es fundamental recordar que la estabilidad en la región depende también del respeto mutuo entre naciones. Las autoridades iraquíes condenaron cualquier acto que ponga en riesgo la seguridad saudí y aseguraron que su territorio no debe ser utilizado para lanzar agresiones.

