Cuando el termómetro se dispara, las terrazas de Palma se vacían como si fueran una tarde de invierno. Los restauradores no pueden dejar pasar más tiempo sin que se tomen medidas. «Nuestros clientes simplemente no quieren estar al sol, salvo aquellos que fuman», comenta Tomeu Mas, gerente de Mallorca CAEB-Restauración, con una preocupación palpable en su voz.
Urgencia por un cambio necesario
La Ordenanza de Ocupación de la Vía Pública, que entró en vigor en 2018, prohíbe elementos que podrían aliviar el calor, como difusores o nebulizadores. ¡Increíble! Mas señala que esta normativa está desactualizada y necesita un repaso urgente. «No solo pensamos en los clientes; nuestros trabajadores también sufren con estas temperaturas extremas», añade, recordando cómo otras ciudades españolas como Málaga o Sevilla han implementado soluciones similares para mitigar el calor.
Además, el gerente subraya que la normativa actual se centra demasiado en limitar lo que puede haber en la vía pública: mesas, sillas y parasoles son prácticamente lo único permitido. La prohibición de instalaciones aéreas para ventiladores es otro dolor de cabeza añadido. Este año, Mallorca ha sido testigo de tres olas de calor más largas y más intensas que nunca antes vistas.
A medida que las noches calurosas se convierten en una norma —incluso registrando la noche más caliente desde que hay datos— los clientes están cambiando sus hábitos. Cada vez más prefieren cenar dentro del local buscando un poco del alivio del aire acondicionado. «Antes todos pedían terraza; ahora si sienten incomodidad por el calor, piden pasar adentro», explica Mas con resignación.
Este cambio inesperado ha llevado a los restauradores a hacer malabares: necesitan más personal y asegurar tanto el interior como las terrazas estén bien acondicionados. Con ese panorama, Mas hace un llamado claro: la ordenanza debe actualizarse. Pero para ello necesita apoyo político —el PP gobierna pero no tiene mayoría— y reconoce la urgencia: “Es hora de poner este tema sobre la mesa y actuar ya para tener todo listo para el próximo verano”. En definitiva, estamos hablando del futuro del sector en tiempos donde el clima nos está poniendo a prueba.

