En un ambiente de expectativa, el RCD Mallorca ha compartido esta mañana una cifra que invita a la reflexión: han conseguido alcanzar los 10.023 abonados a falta de apenas tres días para que cierre el plazo de renovaciones, que se extenderá hasta el próximo 17 de julio a las 23:59 horas. Sin embargo, y aquí viene lo preocupante, parece que la meta marcada por Alfonso Díaz de llegar a los 18.000 se aleja considerablemente.
Cifras que hablan por sí solas
Aún más alarmante es ver cómo el club se aleja del récord histórico de 23.060 abonados del año pasado, un hito en sus más de 110 años de historia. En la primera semana se registraron 5.873 renovaciones, pero en esta segunda semana, el ritmo ha caído notablemente.
Parece ser que la rebaja en los precios no ha tenido el efecto esperado; muchos aficionados están descontentos porque, aunque han bajado alrededor de un 20%, no es suficiente tras un descenso tan duro como el vivido. Alfonso Díaz defendió estos precios como «razonables», pero al final son los socios quienes deciden si vale la pena o no renovar su apoyo al equipo.
Aprovechando esta coyuntura, recordemos que este año el proceso de abonos se divide en tres fases: renovación, cambio de localidad y nuevas altas. La primera fase concluye pronto y aquellos fieles tienen la oportunidad única de reservar su asiento actual antes del fin del plazo.
No obstante, si alguien no logra renovar durante este tiempo, podrá dirigirse al club para intentar solucionar su situación solicitando cita previa y teniendo en cuenta que deberá elegir un nuevo asiento.
Mientras tanto, los precios varían dependiendo de la ubicación elegida: desde los 180 euros en Fondo Sur hasta los 665 euros en Tribuna Oeste para adultos. Una comparación con la temporada pasada revela una ligera reducción; ¿será suficiente para atraer a más aficionados?
No olvidemos que esta temporada incluye acceso a todos los partidos del primer equipo en LaLiga Hypermotion y otros eventos destacados como el amistoso contra el Paris Saint-Germain.

