La noche caía sobre Platja de Palma y, mientras muchos disfrutaban de las olas, la Policía Nacional se movía entre la multitud. En una operación que parece sacada de una película, más de 90 personas fueron detenidas in fraganti por el equipo policial, en lo que se ha dado a conocer como la Operación Verano.
Esta acción no es un caso aislado. Con más de 300 detenidos hasta ahora en el corazón turístico de la ciudad y sus alrededores, los carteristas han encontrado su día a día muy complicado. La estrategia es clara: grupos organizados, donde uno roba mientras el otro vigila desde la distancia. Sin embargo, los agentes han estado al acecho y, en muchas ocasiones, lograron recuperar las pertenencias robadas para devolverlas a sus dueños casi al instante.
Una lucha constante contra el delito
A medida que los turistas llenan las playas durante esta temporada alta, la Policía ha decidido reforzar su presencia con patrullas tanto uniformadas como encubiertas. Y es que no solo se trata de cuidar nuestras calles; también hay un equipo internacional involucrado desde hace seis años: policías neerlandeses y alemanes colaborando para hacer más efectiva esta misión.
No todo son hurtos; también se están registrando robos con violencia, asaltos a vehículos y otros delitos serios. Para complicar aún más la situación, las autoridades han intensificado el control fronterizo en nuestros aeropuertos, buscando prevenir este tipo de delitos antes incluso de que comiencen.
Así que ya saben: si están disfrutando del sol y del mar, mantengan siempre un ojo alerta. La operación sigue en marcha y estos delincuentes tienen los días contados.

