En las últimas semanas, el aire en Son Bibiloni ha empezado a cambiar. La dirección deportiva, liderada por Pablo Ortells, ha intensificado sus esfuerzos para dotar al Mallorca de una plantilla más competitiva mientras Luis García se enfrenta a un grupo aún incompleto. No es fácil, pero la voluntad de mejorar está sobre la mesa.
Fichajes que ilusionan
Arnau Puigmal ya ha aterrizado en Palma y se ha unido a los entrenamientos. Este joven talento, que llega libre del Almería, será la cuarta incorporación después de Adri Fuentes, Zito Luvumbo y Aboubaka Soumahoro. Cuatro nuevos rostros que intentan equilibrar un poco el tremendo impacto de las salidas que han afectado al equipo recientemente. Pero no podemos olvidar que esto es solo el comienzo; Ortells sabe que necesita seguir moviendo ficha para ofrecerle a Luis García un equipo completo antes del inicio de Liga.
Puigmal llegó emocionado al aeropuerto de Son Sant Joan y comentó: «Me ha convencido el proyecto. Estoy muy ilusionado y tengo ganas de empezar». Su entusiasmo es contagioso, aunque muchos aficionados todavía no conocen bien a estos nuevos fichajes.
A medida que se acerca el inicio de la temporada, el club tiene que hacer frente a muchas bajas tras el descenso y aún quedan decisiones pendientes sobre jugadores como Samu Costa o Mojica. Con estas ausencias pesando en la plantilla, es urgente no solo sumar efectivos, sino también acertar con incorporaciones clave que marquen la diferencia en una Segunda División muy reñida.
Luis García lleva poco tiempo trabajando con su nuevo equipo y ya se ve obligado a tirar de algunos jóvenes del filial para completar las sesiones. Con menos de un mes antes del primer partido liguero, espera poder contar pronto con todos sus jugadores para preparar bien esa primera jornada tan crucial.
Aunque el mercado estará abierto hasta finales de agosto, antes de cerrar ya habremos vivido tres jornadas decisivas. El Mallorca no puede permitirse dejarlo todo para última hora; cada punto cuenta desde el principio si quieren estar entre los puestos de ascenso directo.
Por delante queda casi un par de semanas más en la isla antes del viaje a Marbella para un stage pretemporada donde sería ideal ver más caras nuevas sumándose al proyecto. La afición espera ansiosa mientras Ortells trabaja contra reloj por darle forma al equipo.

