MADRID, 30 de junio. La situación en la Franja de Gaza es desgarradora. A pesar del supuesto alto el fuego que debería traer alivio, las víctimas siguen aumentando y el dolor es palpable. Las autoridades palestinas han denunciado este martes que ya son más de 1.050 muertos y 3.400 heridos a causa de los ataques del Ejército israelí, y lo más inquietante es que esto ocurre justo cuando se esperaba una pausa en la violencia.
Una cifra que duele
El Ministerio de Sanidad gazatí no ha podido evitar compartir esta cruel realidad a través de sus redes sociales: desde el 11 de octubre de 2025, se han contabilizado 1.053 muertes, entre las cuales hay ocho nuevos fallecidos y 26 heridos tan solo en las últimas 24 horas debido a bombardeos recientes. Y como si eso no fuera suficiente, se han recuperado 786 cadáveres de áreas donde Israel había replegado sus tropas.
A medida que avanza la ofensiva iniciada después del ataque del 7 de octubre —que dejó unas 1.200 muertes y cerca de 250 secuestrados, según cifras oficiales—, el número total asciende a unas escalofriantes 73.066 “mártires” y más de 173.514 heridos. Pero lo peor es ver cómo hay cuerpos tirados en las calles y entre los escombros, una imagen que nos recuerda que la guerra no conoce piedad.

