En un ambiente cargado de tensión y expectativas, Mohamed Baqer Qalibaf, el jefe del equipo negociador de Irán y presidente del Parlamento, ha hecho una declaración que ha resonado con fuerza. Este domingo, proclamó que su país ha salido triunfante en la guerra contra Estados Unidos e Israel. ¿El motivo? Según él, ninguno de estos dos gigantes ha logrado alcanzar los objetivos que se propusieron cuando comenzaron sus ataques a la República Islámica el pasado 28 de febrero. Un objetivo clave era claro: derrocar el régimen y borrar la influencia de los ayatolás.
Un discurso lleno de orgullo y desafío
Durante su intervención, transmitida por la radiotelevisión estatal IRIB, Qalibaf no escatimó en palabras al afirmar que Irán había conquistado tanto las dimensiones militares como las políticas de esta contienda. Mencionó con especial énfasis el memorandum de entendimiento firmado con Estados Unidos el 17 de junio, al que describió como un documento de honor y victoria. Para él, representa un hito crucial en las negociaciones para poner fin oficialmente al conflicto.
Aunque reconoció que esto no significa que el Ejército estadounidense haya sido aniquilado, dejó claro que lo ocurrido deja ver una “derrota absoluta” para ellos y para lo que él llama el “régimen sionista” en referencia a Israel. Ambos habían trazado metas ambiciosas… y parece que ninguna ha sido alcanzada.

