Paula Badosa, la tenista catalana que ha estado en el ojo del huracán por su relación con Stefanos Tsitsipas, ha decidido poner fin a un capítulo oscuro de su vida. En plena preparación para Wimbledon, donde se enfrentará a la estadounidense Emma Navarro, Badosa se siente más fuerte que nunca. A sus 28 años y actualmente en el puesto 140 del ranking WTA, está lista para dejar atrás un año de sufrimiento.
Una historia de dolor y superación
En declaraciones recientes, Paula no ha dudado en abrir su corazón: “Sufrí durante un año. Había muchísimas cosas tóxicas”, comentó. La tenista aclaró que no quería entrar en detalles, pero sí dejó claro que muchos en el circuito conocen lo que sucedió entre ellos: “No quiero hablarlo más, ni dar más explicaciones”. Su entorno también sintió las consecuencias de esta relación complicada.
Badosa hizo hincapié en que había mucho más detrás de las lesiones físicas. “Ha sido muy difícil”, confesó. Pero ahora es tiempo de mirar hacia adelante: “Lo he soltado, he cerrado un capítulo y me siento más libre”. Con esta liberación emocional, Paula quiere centrarse únicamente en su carrera y dejar atrás todo lo negativo. “Lo que quiero es pasar página y no nombrar más a esa gente”, añadió con determinación.

