Este martes, el presidente libanés Joseph Aoun se ha sumergido en una serie de conversaciones telefónicas con figuras clave como el presidente francés Emmanuel Macron, el vicepresidente estadounidense JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio. En estas charlas, la atención se centró especialmente en la situación actual de Líbano, donde el alto el fuego es un tema candente que podría marcar un antes y un después en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán.
Un análisis profundo y agradecimientos sinceros
Aoun no ha perdido la oportunidad de dialogar con Macron sobre los retos que enfrenta su país, enfocándose particularmente en la situación del sur tras una reciente tregua. Según fuentes oficiales libanesas, ambos presidentes evaluaron los resultados de la cumbre del G7 celebrada en Évian la semana pasada. En este sentido, Beirut ha expresado su gratitud hacia el apoyo mostrado por el bloque internacional a la integridad territorial y soberanía del país. La lucha por mantener el alto el fuego y desarmar a Hezbolá son temas cruciales que han estado sobre la mesa.
Los mandatarios han resaltado su compromiso de mantenerse en contacto constante para seguir muy de cerca la evolución de los acontecimientos en Líbano y las gestiones necesarias para consolidar ese frágil alto el fuego. Aun así, surge una inquietud respecto al futuro de la Fuerza Interina de Naciones Unidas (FINUL) en la región; ambos líderes han discutido sobre cómo proceder ahora que se acerca el final de esta misión.
Aoun también ha tocado “los últimos acontecimientos” durante otra llamada con Vance y Rubio, donde destacó lo vital que es para Líbano contar con un respaldo firme. No ha escatimado en agradecer a estos líderes por su interés en poner fin a los conflictos y fortalecer esa autoridad estatal tan necesaria. El mandatario recordó con firmeza que es responsabilidad única del país preservar su soberanía y dignidad.

