El croata Duje Caleta-Car se despide de la Real Sociedad con una mezcla de nostalgia y agradecimiento. «Por supuesto que me hubiera gustado seguir en la Real, me encantaba el club y la ciudad», confiesa con una sinceridad que toca el corazón. Para él, ganar la Copa fue un sueño hecho realidad, algo que jamás imaginó cuando aterrizó en San Sebastián hace un tiempo.
A pesar de que su rendimiento al principio no fue el esperado, él mismo reconoce que su juego mejoró considerablemente en la segunda parte de la temporada. «Es cierto, al principio estaba lejos de mi mejor nivel, pero al final pude aportar más al equipo», dice recordando cómo se sintió importante bajo las órdenes de Pellegrino Matarazzo.
Una ciudad inolvidable y una despedida sincera
La conexión del defensa con San Sebastián es palpable. «Mucha gente me pregunta por la ciudad y siempre les digo lo mismo: hay que visitarla, es increíble», asegura mientras recuerda los buenos momentos vividos allí junto a su familia. Sin embargo, también acepta sin rencores que el club ha decidido seguir adelante sin él. «No voy a continuar en la Real, pero yo quería quedarme; estoy muy a gusto aquí», añade con una sonrisa melancólica.
Su cariño hacia el club es evidente. «Nunca olvidaré esta etapa; seré un aficionado más del equipo», asegura mientras manda un saludo a todos los seguidores txuriurdin. Con respecto a Matarazzo, Caleta-Car destaca cómo este entrenador renovó las energías del equipo desde su llegada: «Nos dio mucha confianza y supo sacar lo mejor de cada uno», afirma convencido.

