En un giro inesperado de los acontecimientos, el Gobierno israelí ha decidido convocar a Francisca Pedrós, la encargada de negocios de la Embajada de España, para pedirle cuentas sobre la actuación de la Ertzaintza contra los activistas que regresaban a Bilbao. La tensión se palpaba en el aire cuando las autoridades israelíes denunciaron lo que consideran un acto de «hipocresía» por parte del Gobierno español. Y es que mientras condenan a Israel sin dudarlo, callan ante lo sucedido con sus propios ciudadanos.
Las palabras de Yossi Amrani
Yossi Amrani, director político del Ministerio de Exteriores israelí, no se cortó al afirmar que «España envía provocadores a Israel y luego critica nuestras acciones legítimas para mantener un bloqueo naval legal». Un comentario fuerte y directo que invita a reflexionar sobre el doble rasero en la política internacional. ¿Por qué no se habla más sobre la violencia ejercida por las propias fuerzas españolas?
La Ertzaintza actuó con dureza durante este conflicto; detuvo a cuatro personas acusadas de desobediencia y resistencia, y utilizó sus porras para dispersar a los manifestantes. El Departamento vasco de Seguridad ya ha iniciado una investigación interna para determinar si los agentes actuaron conforme a las normas establecidas.
Lo más alarmante es que mientras todo esto sucede, el mismo Israel señala que sus respuestas han sido mucho menos violentas frente a provocaciones similares en el pasado. Así lo expresó Amrani: «Nunca empleamos la violencia severa como hicieron las autoridades españolas». Por otro lado, desde la Global Sumud Flotilla han denunciado agresiones graves entre sus miembros detenidos y una falta alarmante de respeto hacia los derechos humanos.
A medida que avanzan los días, quedan muchas preguntas sin respuesta. ¿Por qué el Gobierno español permanece en silencio? La situación del activista Saif Abukeshek también plantea dudas inquietantes. Tras su detención en otra operación contra la flotilla, su regreso tras una semana en prisión genera aún más interrogantes acerca del compromiso real con los derechos humanos y las libertades fundamentales.

