En un movimiento que ha levantado muchas cejas, el Gobierno de Estados Unidos ha decidido avanzar en la posible venta de equipamiento militar a Ucrania. La cifra asusta: unos 108,1 millones de dólares, algo así como 91,3 millones de euros. Y mientras tanto, Kiev aún no ha dicho ni mu sobre el asunto.
El Departamento de Estado estadounidense se ha apresurado a asegurar que esta transacción no alterará el equilibrio militar en la región. Nos dicen que es para mejorar la seguridad de un aliado clave en Europa. Pero, ¿realmente estamos hablando de estabilidad o simplemente estamos alimentando una situación ya tensa?
Detalles del acuerdo y su impacto
Los ucranianos han pedido remolques con mástiles desmontables y un montón de modificaciones técnicas para sus sistemas de misiles FrankenSAM Hawk. También incluirán repuestos y servicios logísticos por parte del Gobierno estadounidense. Todo esto bajo el argumento de que no perjudicará la defensa nacional americana. Suena bonito, pero muchos se preguntan si esta intervención no acabará empeorando las cosas.
Aunque las autoridades estadounidenses insisten en que todo está bajo control, algunos ven este movimiento como otra pieza más en el ajedrez geopolítico donde los sacrificios son siempre los mismos: civiles atrapados en medio del fuego cruzado.

