El serbio Novak Djokovic, que este viernes sopla 39 velas, tiene un deseo muy claro mientras se prepara para Roland Garros: conseguir su vigésimo quinto título de ‘Grand Slam’. Con Carlos Alcaraz fuera de combate por una lesión en la muñeca, las posibilidades de que Nole logre ese anhelado récord están más al alcance. ¿Se imaginan? Sería un momento histórico en el tenis, superando a Margaret Court y asegurando su lugar como uno de los más grandes.
Un camino lleno de retos
En la última temporada, los trofeos han ido a parar principalmente a manos de jóvenes promesas como Alcaraz y Jannik Sinner. Sin embargo, Djokovic no se deja amedrentar. Aunque su cuerpo ya no responde igual que antes, su espíritu competitivo sigue intacto. Apenas ha jugado este año y su debut en tierra batida fue una derrota inesperada en Roma. Pero eso no le detiene; se prepara para enfrentar al local Giovanni Mpetschi Perricard con la firme intención de recuperar el ritmo.
Ahora mismo es el único miembro del famoso ‘Big Three’ que sigue activo después de las retiradas de Roger Federer y Rafael Nadal. A sus 39 años, siente el apoyo del público como nunca antes. La grada le aplaude y él quiere aprovechar esa energía para llegar lejos en París y luego brillar también en Wimbledon. Djokovic sabe que cada partido cuenta y está decidido a dejarlo todo en la cancha.

